
| 24 Noviembre 2008
Nuestra tierra tiene mucha historia. Historia de la cual podemos encontrar restos en muchos lugares, bajo nuestro suelo o decorando nuestro paisaje. Lamentablemente, los restos históricos que podemos disfrutar en nuestra tierra no siempre reciben el respeto y cuidado que merecerían, cayendo muchos de ellos victimas de los planes urbanísticos desmedidos que tanto están de moda actualmente.
EL Conjunto Dolménico de Montelirio no es una excepción, y a pesar de su importancia, peligra su integridad al no tener figura de protección sobre él. Nuestro partido ya ha presentado mociones en otros pueblos y en diputación como parte de una campaña en favor de la defensa de dicho conjunto arqueológico, a la que desearíamos que nuestro pueblo de uniera.
Muchos son los avatares que han envuelto a estos monumentos funerarios. El Dolmen de Montelirio está datado entre los años 2.500 y 600 a.c. Los restos óseos encontrados estaban acompañados de un importante ajuar funerario. Cientos de cuentas de ámbar originarias del norte de África han sido identificadas como parte de una vestimenta ritual. El estudio de este hallazgo tiene una importancia capital no solo para conocer mejor esta época histórica, sino para saber más de nuestros orígenes, pese a tener otorgado el grado máximo de protección que la Ley otorga, queda descontextualizado sin la protección del resto de la Necrópolis de la que él mismo forma parte.
Las Estructuras Dolménicas de Montelirio forman parte de una realidad monumental y arqueológica que se extiende mucho más allá de implicaciones meramente locales, siendo parte de una zona arqueológica que conecta entre sí a varias localidades de la zona: Valencina de la Concepción y Castilleja de Guzmán entre sí; y éstas con los yacimientos próximos de Itálica y El Carambolo.
El Dolmen de Montelirio no debe ser interpretado dentro de su importancia como un hallazgo puntual y singular, sino como parte de algo mucho más amplio. El Conjunto Dolménico de Valencina – Castilleja de Guzmán, del que dicho dolmen forma parte, está reconocido como la necrópolis más grande de la Edad de Cobre de la Península. La información que proporciona es la más valiosa de cuantos yacimientos de este periodo existen en Europa. Una necrópolis de este calibre está vinculada necesariamente con un asentamiento de gran importancia en la zona. Hablamos de una población con un importante peso comercial, capaz de mantener relaciones con pueblos del Magreb. Y esto solo en principio.
Los Dólmenes de Montelirio se insertan en un contexto paisajístico, medioambiental y cultural, que lo convierten, en contacto con otras zonas del entorno, en un referente histórico y antropológico del Aljarafe Norte, cuya pervivencia peligra por la acción de Planes Urbanísticos desconsiderados con el valor real de este patrimonio.
En nuestro convencimiento de que es necesario defender nuestro medio ambiente, nuestro paísaje, nuestra historia y nuestra cultura, consideramos esencial la defensa de este Conjunto Dolménico de nuestra comarca, por lo cual proponemos los siguientes acuerdos.
ACUERDOS
1.- Exigir a la Junta de Andalucía la revisión de la Declaración de Bien de Interés Cultural para los Dólmenes de Montelirio, aumentando el actual perímetro de protección al poblado y la necrópolis prehistórica, y no a los dólmenes del conjunto uno a uno, así como la revisión, y si fuera necesario paralización de los Planes Generales, Parciales o cualquier otra norma urbanística municipal o supramunicipal que peuda afectar a la conservación y estudio del conjunto.
2.- Proponer la creación de una Institución Específica y Autónoma encargada de la investigación, conservación, restauración y difusión de todo el PARQUE ARQUEOLÓGICO PAISAJISTICO DEL ALJARAFE NORTE.
3.- Sobre tales intervenciones, y de cara al proyecto de investigación arqueológica del Conjunto, exigir un proceso participativo de información, actualizando y publicando periódicamente los hallazgos y la evolución del yacimiento, así como informando sobre el valor real de los hallazgos resultantes del estudio arqueológico de la zona.















