| 24 Noviembre 2008
La contaminación a través de los residuos y el derroche de recursos son dos problemas que, ahora más que nunca, están a la orden del día. Realmente no somos conscientes del daño que puede hacer aquello que tiramos y no sabemos dónde va, o lo que le cuesta al Medio Ambiente la producción de cosas que para nosotros parecen insignificantes.
El Grupo Municipal de Izquierda Unida trae una iniciativa más dentro de nuestro convencimiento de que todos debemos colaborar en la gestión ambiental de nuestro planeta, siguiendo la famosa frase: piensa globalmente, actúa localmente.
Hoy estamos aquí tratando el tema de las bolsas de plástico, algo que, como hemos dicho antes, puede parecernos insignificante, pero si observamos el asunto de una manera más global, desde el punto de vista de los recursos y los residuos, nos encontramos con un problema demasiado grave como para pasarlo por alto.
Hace poco se publicó un estudio en el que se ponía de manifiesto la gran cantidad de bolsas que nos rodean: en Cataluña, con 7 millones de habitantes, se consumen un total de 11 millones de bolsas de plástico cada semana (o lo que es lo mismo, casi 600 millones de bolsas de plástico al año). Si extrapolamos esto al resto del mundo, la cifra resultante asusta.
La mayor parte de estas bolsas acaba siendo un residuo, que en algunos casos quizá se recicle, pero en muchos otros casos, esto no es así: reciclar bolsas de plástico es realmente costoso, mucho más que fabricarlas nuevas, así que por lo general acaban en un vertedero o bien incineradas, o simplemente tiradas al suelo.
Todo ello supone problemas, ya que su incineración emite gases nocivos, y si las dejamos dispersarse por el medio permanecerán ahí muchos años, debido a que no se degradan con facilidad, y contaminarán suelos, cursos fluviales y mares. No son pocos los animales que mueren asfixiados por culpa de las bolsas cada año. Además se generan incluso problemas en nuestras infraestructuras, como por ejemplo, bloqueos en alcantarillados que pueden generar inundaciones.
Las bolsas no sólo son problemáticas al final de su uso, sino también al inicio de su ciclo de vida, en su fabricación. Generalmente se componen de polietileno o de polipropileno, compuestos que se obtienen gracias al petróleo. En el proceso de elaboración, nuestras queridas bolsas emiten a la atmósfera una cantidad nada despreciable de toneladas de CO2 al año.
Reducir, reciclar, reutilizar… estas palabras son la clave. Reutilizar bolsas de plástico es posible, reciclarlas en parte también (contenedor amarillo)… y reducirlas en origen también, si conseguimos que dejen de ser necesarias, y por tanto no se fabriquen: daríamos un respiro al medio ambiente reduciendo los residuos y ahorraríamos millones de euros en petróleo si redujéramos su fabricación. China, por poner un ejemplo, con su programa de reducción de bolsas de plástico ahorrará millones de barriles de crudo al año. Otros las están gravando con impuestos y centros comerciales cobran por ellas lo que provoca la reducción de su consumo.
Hay muchas alternativas: bolsas de tela o papel, carrito de la compra, cestas… cada uno de nosotros puede aportar su granito de arena, pero también las administraciones deben colaborar proponiendo medidas efectivas que ayuden a solucionar en cierta medida el problema.
Por estos motivos aquí expuestos, el Grupo Municipal de IU Tomares propone al pleno del Ayuntamiento el siguiente acuerdo:
Que desde el propio Ayuntamiento se proponga un programa de reducción del consumo de bolsas de plástico. Este programa podrá contener ideas como la distribución de bolsas de tela en los comercios de nuestra localidad con algún lema característico y realizar campañas publicitarias en la TV local con el objetivo de concienciar y fomentar el uso de bolsas no plásticas.
Instar a la Junta de Andalucia o al Gobierno de la nación a desarrollar una Ley por la que se sustituya el uso de bolsas de plástico de un sólo uso por bolsas de materiales biodegradables o de más de un uso.














