
| 25 Mayo 2010
Desde hace bastante tiempo se nos viene informando que el uso indiscriminado de materiales como el papel tienen un impacto en el medio ambiente ciertamente peligroso.
Recordemos que hasta hace relativamente poco, el papel procedía únicamente de la tala masiva de árboles y el uso de productos químicos agresivos.
La conciencia general sobre la importancia de cuidar nuestro medio es, por suerte, cada vez mayor, y cada vez tenemos más conciencia sobre lo importante que es ahorrar recursos.
Como hemos dicho antes, la producción de papel implica tala de árboles y el uso de productos químicos tóxicos. El papel como producto se usa intensivamente en muchos ámbitos de nuestra vida y en muchas ocasiones es insustituible, pero, por suerte, cada día salen nuevas alternativas para el ahorro de recursos, como papeles reciclados y ecológicos.
Cada día más organizaciones, empresas, centros de estudios, etc. toman conciencia de la situación y contribuyen no sólo haciendo uso de papel 100% ecológico, si no que, con pequeños gestos en la rutina diaria, consiguen hacer una diferencia usando protocolos de ahorro de papel.
Dado el uso intensivo que realiza nuestro ayuntamiento de este material, presentamos a este pleno un Protocolo de ahorro de papel orientativo y proponemos se adopten los siguientes ACUERDOS:
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Que la corporación introduzca paulatinamente papel 100% reciclado y libre de cloro, aceptando de sus proveedores únicamente certificados de organismos oficiales, tanto para folios como para otro tipo de material (por ejemplo el sello del Ángel Azul)
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Se implante entre el personal un protocolo de ahorro de papel y sean informados de las buenas prácticas de uso y reciclaje de papel que se siguen en la entidad para que las puedan seguir.
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El equipo ofimático que se adquiera esté preparado para trabajar con papel reciclado y ecológico, con impresión a doble cara. Es decir, los recursos del Ayuntamiento deben ser aptos para el protocolo de ahorro.
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Estas prácticas de ahorro de papel se trasladen en lo posible a otras entidades públicas de la localidad, como pueden ser colegios o asociaciones.
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Finalmente, la corporación se comprometa a reducir el uso de papel en lo posible, realizando un inventario de lo consumido para realizar el seguimiento.














