
| 10 Junio 2010
La última reunión entre CEOE, sindicaos (CCOO y UGT) y Ministerio de Trabajo ha resultado ser un rotundo fracaso al no llegar a ningún acuerdo tras más de 9 horas de reunión.
Las propuestas de Gobierno y CEOE, inaceptables para los sindicatos, han impedido cualquier acuerdo, algo que se veía venir. Los puntos relacionados con el abaratamiento del despido en general y la modificación de aspectos de la negociación colectiva, debilitándola, hacen imposible un acuerdo con los representantes sindicales.
El gobierno mantendrá alguna reunión más con sindicatos y patronal, aunque por separado, por petición de esta última que se niega a tener más reuniones conjuntas, a la vez que culpa a los sindicatos de todo, argumentando que estos no quieren ver la realidad... su realidad, claro, la realidad en la que la crisis la tienen que pagar los trabajadores, la realidad en la que te quieren hacer creer que abaratar el despido va a generar empleo. Pongamoslo de otra manera: la CEOE nos promete "más empleo" siempre que sea a cambio de que las condiciones de trabajo sean peores. No sería la primera vez que los sindicatos ceden en algunos aspectos, pero las pretensiones de la patronal y gobierno son dificilmente justificables desde el punto de vista sindical.
Ahora el gobierno prepara presentar su "Decretazo". Zapatero decidirá cuál será la reforma laboral, que probablemente vaya incluso más allá de lo que pretende la CEOE, pues quiere presentarla ante la Cumbre Europea del día 17 como su principal apuesta para luchar contra el déficit y el paro. De nuevo, quedar bien con los lideres europeos (que no tienen tantos problemas laborales como nosotros) y quedar bien con los mercados, es prioritario y se impone a las necesidades y derechos de la ciudadanía de este país.
Esta vulneración de derechos, que hasta sorprende entre miembros del PSOE por la falta de diálogo y las urgencias, abre de par en par las puertas a una movilización general que obligue al gobierno a no recortar derechos y a hacer políticas de empleo. Entre las últimas medidas de "ahorro" de Zapatero no hay ni una sola orientada a la creación de empleo. El paro es la principal causa del déficit, sin embargo, parece algo secundario para el gobierno.














