¿Zapatero claudica o se quita la careta?

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El miercoles nos levantábamos con la noticia de que Zapatero había decidido seguir las indicaciones de los de siempre para fastidiar a los de siempre. España debe reducir su deficit y al gobierno sólo se le ocurre hacerlo recortando derechos sociales de trabajadores, trabajadoras, funcionarios y funcionarias, pensionistas y dependientes. Cuando tus amigos de arriba te piden que hagas recortes, lo más facil es recortar a los de abajo. Eso ha debido pensar el presidente del gobierno que en un par de horas ha tenido tiempo suficiente para cambiar todo el argumentario que ha venido defendiendo las últimas semanas. Es decir, para tirar a la basura la poquita decencia que le quedaba.

En este video podeís ver la intervención de Zapatero, que, por escrito, se puede resumir en:

*Reducir las retribuciones de personal del sector público en un 5% de media en 2010 y congelarlas en 2011. La rebaja será proporcional a los ingresos. Es decir, afectará más a los salarios más altos.
*Se baja el sueldo un 15% a los miembros del Gobierno.
*Suspender para 2011 la revalorización de las pensiones, excluyendo las no contributivas y las pensiones mínimas.
*Eliminar el régimen transitorio para la jubilación parcial previsto en la Ley 40/2007.
*Eliminar la prestación por nacimiento de 2.500 euros que se daba  a cualquier familia con independencia de sus ingresos a partir del 1 de enero de 2011.
*La Seguridad Social adecuará el número de unidades de los envases de los medicamentos que prescribirá el profesional médico a la duración estandarizada de los tratamientos, de acuerdo a las indicaciones de la comunidad científica.
*Se dispone una reducción entre 2010-2011 de 600 millones de euros en ayudas oficiales al desarrollo y cooperacion exterior.
*Reducción de 6.045 millones de euros entre 2010 y 2011 en la inversión pública estatal.
*Se prevé un ahorro adicional de 1.200 millones de euros por parte de las Comunidades Autónomas y las Entidades Locales (salvo boicot de las gestionadas por la derecha que gastan el doble mientras piden al resto que ahorre)

Al mismo tiempo se prevee una reforma en la legislación laboral que viendo la tendencia del gobierno sólo nos infunde miedo.

LA RESPUESTA DE LA IZQUIERDA: JOAN HERRERA,  IU-ICV EN EL CONGRESO
“No es decente afirmar que el ajuste propuesto por el presidente del Gobierno es equitativo, cuando afecta a trabajadores, pensionistas y dependientes y no toca a los bancos.No supone una fiscalidad más justa, ni toca a los causantes de la crisis, ni suprime los chiringuitos financieros. Los mercados han acabado reformando las políticas y también a los miembros del Gobierno”

Desde nuestro punto de vista, podemos hacer un pequeño análisis sobre las medidas Zapateristas, que a Obama, al FMI, al Banco de España y a los señores de Intereconomía van a poner muy contentos. Rajoy se estará frotando las manos. Acabará llegando a la Moncloa sin tener que aplicar ni una política de derechas porque todas las habrá aplicado su antecesor socialista. Todo un chollo.

ESTAS MEDIDAS SUPONEN UN FUERTE DÉFICIT DEMOCRÁTICO Y UN MAZAZO A LA CLASE TRABAJADORA Y A LOS Y LAS PENSIONISTAS

Las medidas anunciadas por Zapatero para realizar un fuerte ajuste en el gasto público significan la socialización definitiva de la crisis económica. Hasta ahora el paro ha sido el rostro más social de la crisis. Los trabajadores estaban en expectativa, los funcionarios no han notado la crisis y los pensionistas habían mantenido su poder adquisitivo.

Las medidas anunciadas suponen ahora que los funcionarios verán reducidos sus salarios; que los pensionistas verán recortado su poder adquisitivo y los servicios a la dependencia de los que esta ahora han disfrutado; y, como es lógico, la reducción de sueldos públicos se trasladará al resto de los trabajadores del sector privado por la vía de los hechos.

Además, con estas propuestas se pone de manifiesto un fuerte déficit democrático, ya que estas medidas no han sido elegidas, ni aprobadas por los ciudadanos de forma directa. Los mercados financieros, el FMI, el BCE e incluso la intervención de un mandatario extranjero como el presidente de los EEUU, Barack Obama, ponen de manifiesto lo antidemocrático de la decisión.

La bolsa, la banca y los especuladores están ganando la partida a los ciudadanos y han metido la mano en la cartera a los trabajadores y trabajadoras del Estado y de Andalucía. El propio Presidente del Gobierno reconoce que la mayoría social que no ha creado ni tenido nada que ver en la crisis son los que van a tener que hacer el mayor esfuerzo.

Lo más grave, desde una óptica de izquierdas, es que ni una medida contra el fraude fiscal, ni una palabra sobre subir impuestos a los banqueros que ganan miles de millones de euros, ni una reforma del sistema financiero que nos ha llevado a la crisis.

 

Las medidas no son ni las necesarias ni las convenientes

Existen otras soluciones e Izquierda Unida las ha entregado al Presidente del Gobierno hace más de un año y las ha discutido en loas reuniones de Zurbano con el Gobierno. Pero el Ejecutivo se ha plegado a las exigencias del capital financiero. Estamos bajo una dictadura financiera que va a por todas; a por los servicios públicos, a por las pensiones y a por las Cajas de Ahorro.

Las medidas del Gobierno hacen pagar la crisis a los de siempre, a los trabajadores, a los empleados públicos, a los jóvenes y a las mujeres. No hay ni una sola medida para que paguen los poderosos, que son los que han generado la crisis.

Hay otra forma de combatir el déficit. Se pueden aumentar los ingresos del Estado haciendo pagar a los que más tienen. Resulta indignante que haya que congelar las pensiones mientras un alto directivo de la Banca se va a jubilar con 87 millones de euros de pensión. No es aceptable, e IU no lo va a aceptar, que se reduzca el salario a los empleados públicos (muchos de ellos mileuristas) mientras en muchas instituciones, empresas públicas y otros organismos hay salarios que multiplican por varios enteros el del Presidente del Gobierno. Es escandaloso que los ejecutivos de las grandes empresas que cotizan en el IBEX 35 tengan unas retribuciones que son 17 veces el salario medio de los empleados de esas empresas

De forma urgente, se puede restaurar el Impuesto del Patrimonio, que ha perdonado más de 2.200 millones a los más ricos. Se pueden hacer aflorar para que entren en el circuito del consumo y paguen sus impuestos las decenas de millones de billetes de 500€ que están escondidos y son dinero negro. Se puede hacer tributar a los grandes millonarios por cuyas sociedades patrimoniales de inversión sólo pagan el 1%

Estamos en una actitud constructiva, pese a todo para ayudar a la salida de la crisis, pero no entregaremos la economía y los servicios sociales del país al capital financiero. Hemos pedido al Gobierno que convoque a los representantes de las fuerzas políticas para encontrar entre todos medidas que vayan en esta dirección y no las que impone el PP para luego burlarse de ellas con el fin exclusivo de cabalgar sobre la crisis para hacerse con el Gobierno.

Creemos que ha llegado la hora de la movilización porque el Gobierno ha traspasado todas los límites. Se trata del bienestar actual y futuro del conjunto de la ciudadanía o los intereses de una dictadura financiera que quiere acabar con el escaso Estado de Bienestar que hay en España e incluso socavar las bases de la democracia.

La premura con que se han anunciado hace pensar que se trata de medidas muy improvisadas y que a la hora de aplicarse en concreto sufrirán cambios significativos respecto a su formulación inicial. Aunque en todo caso hay que señalar que ni siquiera se puede considerar que se trate de medidas de gran envergadura. El mayor ahorro de gasto se hace en inversiones que no se han mencionado y que como señalaré enseguida representarán en última instancia disminuciones de ingresos para las empresas. Y el que supone la reducción salarial no puede considerarse tampoco de una cuantía capaz de reducir significativamente el déficit, por lo que más bien hay que entenderlo como una amenaza, como la expresión de un pulso que los banqueros y la patronal están dispuestos a ganar a los trabajadores y a la sociedad en general.

Como el propio Zapatero ha tenido que reconocer, aunque con la boca muy chica, las medidas van a suponer un lastre para la actividad económica, justo ahora que parecía que se estaba recuperando. Sin lugar a dudas van a retrasar la generación de actividad y de empleo y, por tanto, de rentas, así que a la postre puede resultar que en lugar de reducir el déficit hagan más difícil hacerle frente en los próximos años. Y por supuesto traerán consigo una pérdida neta de bienestar grande para los sectores más desfavorecidos.

En el paquete tampoco hay mención alguna a vías alternativas para la obtención de ingresos, se renuncia a políticas impositivas más justas y eficaces que luchen contra la evasión y el fraude fiscal y que obliguen a que los más ricos y, sobre todo quienes han ocasionado la crisis, aporten también su esfuerzo.

Por lo tanto, lo más relevante del paquete de medidas que ha propuesto Zapatero es que en realidad no buscan reducir el déficit y mejorar la marcha de la economía. Para reducir la deuda (suponiendo que eso fuera de verdad lo prioritario para la economía e incluso para los acreedores del Estado español) lo mejor es reactivarla y dinamizar la actividad, no frenarla y limitar la fuerza de los motores que pueden ponerla definitivamente en marcha. Sobre todo, garantizar el flujo de financiación que se cortó por la bancarrota bancaria y del que Zapatero no dice nada y, además de ello, recaudar más impuestos sobre los beneficios extraordinarios que están obteniendo los especuladores y las grandes corporaciones y entidades financieras.

Lo que hay detrás de las medidas de Zapatero no es, por tanto, otra cosa que lo que él mismo ha reconocido implícitamente al responder a los dirigentes de Izquierda Unida: se trata de una imposición de los poderes financieros que lo que buscan verdaderamente es limitar la acción de los gobiernos y de los estados y establecer mejores condiciones aún para rentabilizar su actividad. Y lo que han hecho en esencia es hacer que el presidente del gobierno español ponga rodilla en tierra y se rinda sin condiciones ante ellos.