
| 08 Febrero 2010
El pasado pleno Izquierda Unida presentó una moción con el objetivo de que se aclarara, de una vez por todas, que ocurre con nuestro Auditorio.
El Auditorio fue cerrado indefinidamente las pasadas navidades, por motivos de unos fallos estructurales serios, que, en cierto modo, "gracias" a las lluvias se han podido descubrir. El techo, entre otras cosas, tiene fallos estructurales y una incorrecta selección de materiales, lo que ha provocado que el paso de las aguas que se acumulaban lo haya hecho ceder. Hay, he hecho, bastantes fallos más, que han resultado en inundación dentro del edificio que ha destrozado todas las instalaciones y mobiliario.
Es evidente que ha existido negligencia por parte de la dirección facultativa de la obra, el arquitecto Sergio Hojman (agraciado con la adjudicación de más obras en Tomares, a pesar de este desastre), por parte de la Empresa Constructora, San José S.A. y todo nos lleva a pensar que también ha existido mal obrar por parte del Ayuntamiento pues no nos aciertan a decir quién dio el visto bueno a la obra.
El Auditorio ha costado a este pueblo más de 3.5 millones de euros. Con un par de meses de uso ha tenido que ser cerrado, con el perjuicio que eso supone para el pueblo. Las actividades han tenido que suspenderse, muchas de ellas ya pagadas. Perdemos la oportunidad de recibir los programas de teatro y música que promueven tanto la Junta como Diputación, con las que hemos quedado mal despues de tener que anular todo lo que nos habían concedido.
La situación está bloqueada, la empresa propone parchear, pero un arreglo en condiciones requeriria un gasto enorme, pues hay que acometer reformas a casi toda la estructura y reponer todo lo que había dentro. Nuestra agrupación ha exigido que se esclarezca todo y se depuren responsabilidades, que se exija a la empresa y a la dirección facultativa un resarcimiento de todo el daño patrimonial que está sufriendo este pueblo. Exigimos que se repare y se dote el Auditorio y los responsables asuman los costes, así como que asuman todos los costes relacionados con la suspensión de obras y la utilización de escenarios alternativos.
No obstante, el equipo de gobierno votó en contra de tal. El señor Alcalde se compromete a que tal empresa no volverá a trabajar en España si no repara nuestro auditorio, sin embargo, aquí, en Tomares, se le siguen adjudicando obras al señor arquitecto, como por ejemplo, la remodelación de la Plaza de la Constitución. No entendemos estas reticencias del equipo de gobierno y esta oposición a exigir responsabilidades. ¿Están negociando? Creemos que hay poco que negociar, el Ayuntamiento ya pago un proyecto y lo financió, resulta, sin embargo que la obra no es exactamente la que pagó el Ayuntamiento, y eso, está provocando la ruina del edificio.
El pueblo de Tomares no merece un auditorio cerrado. Merece que su equipo de gobierno exija su reparación inmediata y no que se doblegue ante acuerdos sospechosos o precios políticos, que, estamos seguros, que se están pagando.













